Blog de Juan Fernández

De todo un poco, como en botica. Apuntes medioseculares, donde, por hablar, se habla hasta del gobierno. Este blog cuenta con la bendición de los siguientes santos: San Woody, San Humphrey, San Frank McCourt, Santa Almudena, Grande de España, patrona de los canadienses, y Santa Dorothy Parker. Borrachos y borrachas de sombra negra, abstenerse.

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Lugar: Madrid, Spain

miércoles, octubre 27, 2021

Espejos

Las personas son espejos que reproducen nuestra imagen. Cada una lo hace a su manera, cóncava o convexa o plana, luminosa o bruna, nítida o borrosa. Hay quienes nos jibarizan o quienes nos expanden, quienes se empeñan en sacar nuestro perfil menos favorecedor y quienes disimulan nuestras taras. Las hay que nos convierten en una caricatura, nos arrebatan una dimensión, mientras otras nos hacen sentir como al viajero que se refugia junto a una chimenea encendida en una noche de invierno. Hay que saber elegir, porque esas imágenes que aparecen en los espejos son con las que construimos nuestra identidad. He observado que tendemos a proyectarnos en los demás, y así el mediocre nos verá como tipos grises y el talentoso realzará alguna oculta virtud. Está, en definitiva, la gente que nos quiere y la que nos desprecia o ignora, la que a lo sumo esbozará una mueca condescendiente y la que nos aceptará con nuestras miserias. Hay que tener mucho ojo con el espejo en el que nos miramos.

sábado, octubre 16, 2021

La fatiga de los materiales

Todo material sufre unos ciclos de tensión que acaban provocando su rotura. En un momento dado, aparece inevitablemente una microgrieta que se va expandiendo dejando como rastro marcas de playa o estrías. Sospecho que en el futuro, cuando se estudie nuestra época, los Weber de turno descubrirán que fue por ahora, en la década de los veinte, cuando la sociedad comenzó a usar nuevas vías para sortear esa fatiga. Otras formas de relación se van asentando entre la población joven. La pareja eterna y la familia nuclear tal como se concibe hoy tienen cada vez menos adeptos. Me choca mucho que la gente se escandalice por el interminable rosario de casos de pederastia en la Iglesia católica. Tanto como que el adulterio se vea aún como un pecado social. Que  no se descubran como una consecuencia más menos inevitable de un modelo que hace aguas por todas partes. En la larga conversación que mantuve en Burdeos con LC, a propósito de la descalificación que algunos hacen de Camus por adúltero, le manifesté mi certeza de que muchos de esos críticos ni siquiera han tenido la oportunidad de serlo alguna vez. El monopolio legal de los cuerpos será observado con el mismo estupor con el que ahora recordamos la prohibición del divorcio.

 

domingo, octubre 10, 2021

Cosas que pasan

 

He visto Maixabel, que te habría gustado mucho, quizá tanto como te gustó Patria. Bollaín logra contar unos hechos terribles desde la mesura y la sutileza, como de costumbre. También he visto Madres paralelas. A ti te habría gustado, seguramente, por lo que de pasional y dramático hay en la película; a mí confieso que me ha dejado frío. Sigo pensando que el problema de Almodóvar, un cineasta exuberante, es que se empeña en escribir los guiones. En teatro fuimos los tres a ver Antonio y Cleopatra. Excelente el montaje y más que aceptables los actores, pero no entiendo por qué para representar a dos enamorados vigorosos y jóvenes se elige a unos actores septuagenarios. En fin. Almudena Grandes habla hoy en su columna del EPS de su cáncer. Pobre. Ya sabes lo mucho que le debo a esta mujer y seguro que recuerdas aquella noche de junio de 2008, tan agridulce. Esta mañana, cerca ya de tu lugar, una bandada de gorriones ha alzado el vuelo a mi paso y he sonreído. Hoy se cumplen once meses. Te seguimos queriendo, gorrión.

lunes, octubre 04, 2021

Constantes

 

Proclive al escepticismo como soy, solo la insistencia de mis hijas hizo que me apuntase al grupo de duelo, y debo admitir que me alegro de haberlo hecho. En situaciones así uno descubre que bajo la disparidad morfológica del dolor hay unas constantes: la pérdida de músculo social, la sombra densa de la culpa, la tendencia al robinsonismo, el estupor, la nostalgia. Confirmo también la ilimitada estupidez social al ignorar un hecho del que no nos podemos evadir, la muerte. Y la lacerante soledad que deja a su paso. De ahí la imperiosa necesidad de cultivar la amistad y las relaciones familiares, porque solo así lograremos paliar la irresistible atracción de las sirenas. Emocionalmente ciegos como nos deja el negro fogonazo, como liebres deslumbradas por unos potentes faros, necesitamos que alguien nos señale la puerta de salida entre tanto escombro.