Blog de Juan Fernández

De todo un poco, como en botica. Apuntes medioseculares, donde, por hablar, se habla hasta del gobierno. Este blog cuenta con la bendición de los siguientes santos: San Woody, San Humphrey, San Frank McCourt, Santa Almudena, Grande de España, patrona de los canadienses, y Santa Dorothy Parker. Borrachos y borrachas de sombra negra, abstenerse.

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viernes, abril 01, 2011

Inside Job


Uno sale del cine con la ira a flor de piel, sí, pero también con un alto grado de incertidumbre sobre el género cinematográfico de lo que acaba de contemplar. A primera vista, parece una película porno: varios tipos pertenecientes a las élites financieras, políticas y académicas sodomizan sin contemplaciones a los incautos clientes que han (hemos) caído en sus cantos de sirena; también puede verse como una película de terror: estos tiburones despedazan con una endiablada puesta en escena a esos mismos incautos; o un thriller, en el que cuesta adivinar quién es el detective que acabará arreglando el desaguisado y poniendo entre rejas a los culpables; o una comedia, cuando los balbuceos y contradicciones flagrantes de las eminencias entrevistadas provocan la hilaridad colectiva de los asistentes. El gran acierto de Charles Ferguson, autor del documental premiado con un oscar, es desentrañar el formidable laberinto construido por un hatajo de hijos de puta para estafar impunemente a la ciudadanía, saltando sin solución de continuidad de puestos directivos en bancos, agencias de calificación, sociedades de préstamo o inversión al desempeño de altos cargos políticos y administrativos, en una recorrido que en muchas ocasiones es de ida y vuelta. Es decir, los mismos hampones que le consiguen convencer para que contrate un fondo de inversión o le conceden con absoluta liberalidad un crédito, son los mismos que conspirarán para que ese producto fracase en el mercado financiero, sin importarles la bancarrota de la entidad que dirigen (será rescatada con fondos públicos), embolsándose gracias a ello unos astronómicos bonus. Su destino natural sería la cárcel, pero como recompensa por su fechoría son colocados durante un tiempo en la Administración pública o en la presidencia de otro consejo de administración. Para que la añagaza funcione es preciso que sesudos catedráticos de economía de universidad, cuanto más prestigiosos mejor, convenzan al respetable de la bondad de la gestión y del producto, y de la confianza que merecen sus muñidores. Los políticos reciben su recompensa: cuando sean apeados de sus cargos públicos serán contratados con sueldos desorbitados por las mismas compañías a las que antes beneficiaron, sin perder su remuneración como expresidentes o exministros (¿les suena de algo?). En conclusión, que cuando el director de su agencia bancaria le ofrezca un plan de pensiones, un fondo de inversión o la compra de acciones y le jure por su madre que va a abtener una alta rentabilidad, hágale sin dudar un corte de mangas o una peineta. O mejor ambas cosas a la vez: él lo entenderá.

1 Comments:

Anonymous Joana said...

sembla un intent desesperat per deixar en evidència la corrupció de les altes esferes en tots els àmbits d'acció, siga a nivell polític, económic-financer, educatiu. Tot i això arribar a la consciència de l'espectador resulta difícil.
Crec que no sols els alts status són la diana on lançar els dards de la còlera i el mal de la crisi financiera i social; la manca de compromís també és important. L'alienació que patim ens fa amagar el cap sota l'ala i rendir-nos mental i fisicament.
I ara sí, crec que ja he di
t prou disbarats, que semble una cotorra!

Abraçades blocaires.

Un dia menys, compta enrere accelerat!!! No sé si arribe!!!

19:14  

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