Blog de Juan Fernández

De todo un poco, como en botica. Apuntes medioseculares, donde, por hablar, se habla hasta del gobierno. Este blog cuenta con la bendición de los siguientes santos: San Woody, San Humphrey, San Frank McCourt, Santa Almudena, Grande de España, patrona de los canadienses, y Santa Dorothy Parker. Borrachos y borrachas de sombra negra, abstenerse.

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miércoles, marzo 09, 2011

Penumbra, de Animalario


En esta ocasión, el grupo Animalario, con Alberto San Juan y Willy Toledo a la cabeza, sobre un texto de Juan Mayorga y Juan Cabestany, nos hace una propuesta muy alejada de sus obras referidas a la inmediatez política y social. Se trata de una obra vanguardista, que bebe de varias corrientes: la farsa, el absurdo, el pánico..., que apela a nuestra parte irracional, al famoso segundo cerebro del que hablan los neurólogos, la de los miedos, fobias, frustraciones. Balanceándose sobre la línea de sombra conradiana, saltando en un juego lacerante de un lado al otro del espejo, los personajes, sometidos a una ósmosis incesante, nos muestran su condición de náufragos, condición visualizada gráficamente al convertirse la casa en nave titánica, la tierra firme en un piélago, infestado de pecios, que se cobra su ración de muertos. Son solo cuatro actores: además de los dos mencionados, también actúan Luis Bermejo y Natalie Poza, más una marioneta y una voz en off, suficientes para desenmascararse y desenmascararnos, mediante la reducción al absurdo de nuestros ritos litúrgicos. Y como obra vanguardista que es, la estructura lineal queda dinamitada para dar paso a secuencias, a los fragmentos que resultan de una explosión, y los personajes se nos muestran intercambiables y efímeros, con demiurgos transformados en seres paralíticos ávidos de sexo y padres que no logran zafarse de su soga filial. Hay un convidado final, y no precisamente de piedra, sino de agua: el mar, el mismo mar de todos los veranos, lamiendo voluptuoso una playa a la que, ay, nunca logramos llegar hasta que ese mar nos escupió disfrazados de cadáveres.

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

No hay limitación intrínseca en la velocidad del viaje, los caminos interiores, nunca nos llevan a alcanzar buenas metas. Sin canales suficientemente flexibles, ni rios con el caudal necesario para garantizar que se renueve la vida que transcurre a su paso, unícamente nos queda el remedio alternativo de convertir las miseras vilezas en arte.
Podemos consolarnos, pues.
Who am I mister John???

21:08  
Blogger Juan Fernández Sánchez said...

Joana, obviously.

22:55  
Anonymous Iris said...

He,he,he, que no en pispes una!!! Que sóc Iris!!!

20:53  

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