Blog de Juan Fernández

De todo un poco, como en botica. Apuntes medioseculares, donde, por hablar, se habla hasta del gobierno. Este blog cuenta con la bendición de los siguientes santos: San Woody, San Humphrey, San Frank McCourt, Santa Almudena, Grande de España, patrona de los canadienses, y Santa Dorothy Parker. Borrachos y borrachas de sombra negra, abstenerse.

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viernes, octubre 24, 2008

La maravillosa vida breve de Óscar Wao


En esta portentosa novela, ganadora del Premio Pulitzer, Junot Díaz consigue componer una tragedia con un barniz de ópera bufa. Una galería de seres desarraigados, con el memorable Óscar Wao a la cabeza, fingen mostrarnos sus azarosas biografías cuando de lo que realmente nos están hablando es de un país, la República Dominicana, y un dictador, Trujillo, donde durante años bailaron una danza macabra el poder absoluto y la intrínseca perversidad. No es la primera novela sobre el tema. Vázquez Montalbán y Vargas Llosa han escrito sendas novelas con ese mismo tema, y ambas son absolutamente dignas, literariamente hablando. Pero lo que logra Junot Díaz, un habitual del mítico The New Yorker, es propio de un auténtico genio. Tal es el alarde de técnicas narrativas, de mezclas gloriosas de jerigonzas y cultismos, de niveles lingüísticos, tal el maridaje de ambientes y personajes, que uno no puede por menos que gozar de tan divertidas maniobras. Cómo se las ingenia para hacer que se nos encoja el corazón y levantarnos una sonrisa al mismo tiempo es algo fuera de mi raciocinio. El propio protagonistas, Óscar, aúna en su interior los rasgos de un héroe épico y los de un bufón marginal, príncipe de los suburbios y nerd irredento, patético y glorioso, frustrado rapeador, el único dominicano que morirá virgen, tal es su íntimo miedo, y gozoso amante en el asalto final, cuando decide salir de las trincheras del fracaso y lanzarse a tumba abierta. Otros personajes, Beli, La Inca, Yúnior, Lola, ocupan también su parte en la trama, y uno, al cerrar el libro, se queda con los ecos de un lenguaje sabio y poliédrico, con comparaciones inmarcesibles como ésta: La erección de Óscar la siguió como la varita de un zahorí.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Es una gran "fokin" novela como lo son también otros dos pulitzer recientes: La carretera de McCarthy y Middlesex de Eugenides. Aprovecho la ocasión, por las alusiones que hice al Premio Nacional de Narrativa en otro comentario, que El abrecartas de Molina Foix y Crematorio de Rafael Chirbes (vaya de tarea para todos los valencianos que seguís este blog, ya que son paisanos), ganadoras de este premio en 2006 y 2007 respectivamente,son también dos excelentes novelas. He dicho.

17:17  
Anonymous Anónimo said...

Els premis 2006 i 2007 no m'han semblat molt atractius. Dic jo.

15:56  

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